Book 3

Pilos

Descubre Pilos, el arenoso reino del sabio y anciano rey Néstor, donde Telémaco comienza su búsqueda de noticias de Odiseo en la Odisea de Homero.

36.91°N, 21.70°E

Episodio en la Odisea

En el Libro 3 de la Odisea, Telémaco llega a Pilos, guiado por Atenea bajo la apariencia de Mentor. Encuentra al rey Néstor y a sus hijos en la orilla, en medio de un gran sacrificio a Poseidón. Néstor, el más anciano y venerable de los caudillos griegos que lucharon en Troya, recibe al joven forastero con la hospitalidad sagrada debida a todo huésped, incluso antes de preguntarle su nombre.

Qué Ocurrió Allí

Néstor recibió calurosamente a Telémaco, festejándolo entre sus hijos y relatando la caída de Troya y los regresos dispersos, a menudo desastrosos, de la flota griega. Pero sobre el propio Odiseo, Néstor no pudo decir nada seguro — los dos se habían separado por una disputa entre los hijos de Atreo al final de la guerra, y desde entonces no había llegado noticia alguna a Pilos. Néstor instó a Telémaco a continuar hasta Esparta, para consultar a Menelao, que había vagado lejos y quizás supiera más. Envió a su propio hijo Pisístrato a acompañar al joven príncipe por tierra, en carro.

Localización Histórica

La Pilos homérica se identifica generalmente con el yacimiento palaciego micénico de Ano Englianos en Mesenia, en el suroeste del Peloponeso, excavado desde 1939 y conocido popularmente como el "Palacio de Néstor". Las excavaciones sacaron a la luz un extenso complejo de megaron de la Edad del Bronce, amplios almacenes y un conjunto de tablillas en Lineal B que ofrecen raras pruebas escritas de la administración micénica. Si este yacimiento concreto es la "arenosa Pilos" del poema sigue siendo debatido entre los estudiosos, pero su magnitud y relevancia lo convierten en el candidato principal.

Papel en el Viaje de Odiseo

Pilos es la primera verdadera prueba de Telémaco como viajero y príncipe por derecho propio, separado de la sombra de su padre. Las largas y locuaces reminiscencias de Néstor ofrecen al público del poema una visión más amplia de las secuelas de la guerra de Troya, mientras que su incapacidad de dar noticias ciertas de Odiseo empuja la narración hacia Esparta. El episodio también marca la creciente confianza de Telémaco: llega inseguro y parte decidido, dispuesto a alejarse de casa más de lo que nunca lo ha hecho.